Hoy es Lunes, y aunque ya está terminando, quería venir a traer una entrada nueva. Sé que hace bastante que no actualizaba, pero tengo en el medio se enfermó y falleció mi abuelo (hace 2 semanas, aproximadamente) y desde que estuvo internado hasta que se fue, no tuve ni las fuerzas ni las energías para actualizar el blog. Pido disculpas.
Ahora, habiendo transitado mi duelo y estando mucho mejor anímicamente retomo mi actividad. Siempre digo: los libros están ahí para acompañarte hasta en los peores momentos. De hecho, creo que en los peores momentos es cuando más los necesitamos, y cuando mejor nos hacen. Durante todo el mes desde que se enfermó hasta que finalmente falleció, no abandone mi lectura. Es lo que me reconfortaba todos los días y me ayudaba a despejarme, relajarme y a no llorar tanto. Realmente: la lectura puede ser un punto de escape para toda angustia que tengas. Hay que valorar a los libros porque te transmiten no solo historias si no también emociones.
En fin; ahora ya estoy mejor, y vuelvo al ruedo :D







